Los rostros de la violencia

guayasamin_grito.jpg

 Al hablarse de violencia pensamos en fusiles y torturas, pero también existen la violencia estructural y cultural. Nuestra cotidianidad, aun cuando se viva en una situación de ausencia de conflictos bélicos, esta permeada de diversas formas de violencia.

Los conflictos que vivimos no son obra exclusiva de personas malévolas, sino sobre todo de ideas y sistemas perversos. No es que no existan individuos cargados de maldad. Los hay. Pero son los sistemas sociales los que potencian su influencia sobre los acontecimientos. La violencia doméstica, los crímenes homofóbicos, la inseguridad ciudadana y otros fenómenos que nos traen a diario los cintillos de prensa están enraizados en ideas e instituciones que muchos consideran “naturales”. 

Cada vez que pasamos en la calle a otro ser humano abandonado a su suerte, nuestra dignidad también es agraviada. Cuando después de milenios se sentencia a morir lapidada a una mujer que decide romper su matrimonio, se cierran las puertas a un ser humano por el color de su piel, se aísla socialmente a otro por su orientación sexual o se excluye a un tercero de servicios básicos por sus escasos ingresos, sabemos que estamos ante una situación de violencia estructural y cultural intolerable.

La humanidad puede aprender muchas cosas del siglo XX. Que la historia no es lineal y siempre anida diferentes posibilidades (mejores y peores). Que una sociedad democrática puede deslizarse gradualmente hacia el autoritarismo y que una persona decente puede devenir genocida si se conjugan las circunstancias sociales propicias para ello. Que el progreso tecnológico puede ser empleado para ejercer la barbarie ecológica y social. Que los recursos planetarios no son infinitos. Que la violencia física, estructural y cultural anida en instituciones y sistemas que a menudo tomamos por el único mundo posible cuando no lo es.

El siglo XX fue nuestra última advertencia. El siglo XXI es, muy probablemente, nuestra última oportunidad.

Anuncios

2 comentarios

  1. Como bien menciones hay varios tipos de violencia. Yo espero que la mayoria de la humanidad se esfuerze por superar sus conflictos y logre la armonia. Primero en su comunidad, luego con sus paises vecinos y despues con todo el mundo.
    Saludos.
    CARLOS

  2. Gracias por tu visita y comentario Carlos.

    De acuerdo contigo en que la busqueda de la paz y el fomento de la solidaridad debiera comenzar cerca y luego extenderse. Yo diria incluso que ha de iniciarse dentro de cada de nosotros antes de que seamos efectivos en extenderlas a otros.

    Conozco personas que trabajaron con una ONG humanitaria en otro pais y luego no ceden el asiento a una persona que lo necesita en el bus. La solidaridad para algunos se convierte en un discurso politicamente correcto o un empleo cuando debe ser un valor central en la vida.

    Gracias!

    Juan Antonio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: